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NÓdulos tiroideos

Son masas sólidas o quísticas que aparecen en la glándula tiroides. La mayoría de las veces no producen síntomas y sólo cerca de 5% son malignos.

La mayoría de las veces son descubiertos en un examen de rutina o poruna ecografía, pero a veces han crecido y son visibles a simple vista. Otras veces pueden producir dolor, difucultar el pasar de los alimentos e incluso la respiración.

También pueden asociarse con trastornos en la función de la glándula, causando síntomas de mayor función (hipertiroidismo) como pérdida de peso, temblor nerviosismo, palpitaciones, o síntomas de menor función como inflamación, piel seca, cansancio fácil, voz ronca (hipotiroidismo).

Algunas causas de nódulos tiroideos son:

  • Deficiencia de yodo
  • Tumores benignos (la mayoría de las veces) y malignos
  • Quístes
  • Tiroiditis (inflamación de la tiroides)
  • Bocio o coto

Exámenes que se pueden requerir para evaluar los nódulos tiroideos

  • Pruebas de laboratorio: La medición de las hormonas TSH y T4libre contribuye a conocer el estado funcional de la glándula tiroides. Los anticuerpos (anti-TPO y anti-Tg) ayudan a establecer la presencia de ciertos tipos de tiroiditis (inflamación de la glándula).
  • Ecografía de tiroides de alta resolución: Mediante ondas de ultrasonido permite evaluar las características del nódulo (forma, tamaño, medidas, si es sólido o es un quiste, si tiene o no calcificaciones), además se puede observar si está irrigado o no (mediante la función Doppler). Es un examen indispensable para el diagnóstico y seguimiento de los nódulos de la tiroides.
  • Citología aspirativa con aguja fina (CAAF o BACAF): Guiada por ecografía permite obtener una muestra del tejido que compone el nódulo para ser evaluado por el patólogo. Contribuye a establecer si el nódulo es benigno o maligno. Es un procedimiento muy sencillo pero que debe ser llevado a cabo por un experto.
  • Gamagrafía de tiroides: Ayuda a evaluar los nódulos tiroideos, estableciendo si captan o no un isótopo radiactivo. Los que captan el isótopo (conocidos como nódulos calientes) casi nunca son cancerígenos, mientras que algunos de los nódulos que no captan el isótopo (fríos) pueden ser malignos.

Tratamiento

Depende del tipo de nódulo. Puede ser:

  • Observación y vigilancia: de los síntomas, las características y el tamaño del o los nódulos
  • Terapia supresiva con hormona tiroidea: El uso de hormonas tiroideas puede ayudar a reducir el tamaño de algunos tipos de nódulos.
  • Cirugía: En caso de nódulos sospechosos o malignos, o porque altera el paso de los alimentos o la deglución, o por razones estéticas puede ser necesario extraer el nódulo tiroideo o toda la glándula tiroides.
  • Yodo radiactivo: algunos nódulos (calientes o hiperfuncionantes) pueden tratarse con el uso de yodo radiactivo.
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