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Obesidad

La obesidad es la acumulación excesiva de grasa en el cuerpo. Esto significa que no es solo el exceso de peso, como nosotros lo observamos, sino que debe diferenciarse del aumento en la cantidad de la masa muscular, como ocurre por ejemplo en los atletas que levantan pesas, quienes realmente no son obesos. Sin embargo, en términos prácticos lo más resistencia a la insulina y diabetes Obesidad, frecuente es que el exceso de peso vaya de la mano con un exceso de tejido graso.

¿Cómo se define la obesidad?

La obesidad es el exceso de grasa que se refleja en un aumento de peso que sobrepasa los niveles ideales o normales para la estatura y género de la persona. Ya que el peso depende de la estatura de la persona, se estableció una relación entre el peso y la estatura que da una idea más precisa de si existe o no obesidad en personas de igual peso pero diferente estatura. Esta relación se conoce como el índice de masa corporal (IMC).

¿Como se calcula el IMC?

Es la relación del peso (en kg) sobre la estatura (en metros) elevada al cuadrado.

Indide de masa corporal

Otra forma de definir la obesidad es comparar el peso del paciente con una tabla en la que se encuentra el peso ideal del paciente. Un exceso mayor del 20% se considera obesidad.

No todos los tipos de obesidad son iguales

El exceso de peso no siempre se produce de manera homogénea en el cuerpo. Existen personas con tendencia a acumular grasa en la parte inferior del cuerpo mientras que en otras la acumulación de grasa se produce en el abdomen (obesidad central), en la cadera, muslos y brazos. Estos dos tipos de obesidad se han denominado: ginecoide (por su parecido a las formas propias de la mujer) o tipo pera, y androide (con tendencia a parecerse a la estructura del hombre) o tipo manzana. La obesidad de tipo ginecoide no se ha asociado con problemas importantes de salud, por lo cual no se considera un factor de riesgo y no requiere ningún tipo de tratamiento médico. Por el contrario, la obesidad androide implica la acumulación de una grasa que se comporta de manera diferente a la obesidad ginecoide o de la mujer.

¿Cómo distinguir estos tipos de obesidad?

Una manera práctica de saber si hay acumulación excesiva de grasa en la parte superior del cuerpo (lo cual se asocia con mayor riesgo de enfermedades como diabetes, infarto cardíaco, tensión alta, etc) es medir la relación que hay entre las medidas de la cintura y de la cadera. Con una cinta métrica colocada a la altura del ombligo tome la medidas de la circunferencia total ______ (mi dato). Haga lo mismo en la región más protuberante de las caderas _____ (mi dato). Ahora divida la primera medida sobre la segunda. Normalmente esta relación es menor de 0.7 para las mujeres y de 0.8 para los hombres. Si tiene 70 cm de cintura y 100 cm de caderas el resultado será normal (0.7). Por el contrario, una relación cintura cadera mayor de 0.8 (por ejemplo 85 cm de cintura y 100 de cadera) en las mujeres y mayor de 1 en los hombres se acompaña de un riesgo elevado de las mencionadas enfermedades. Es decir se trata de una distribución anormal de la grasa.

¿Por qué se produce la acumulación de grasa?

El peso normal es el resultado de un balance entre la energía que ingresa al organismo (a través de los alimentos) y la que se consume (en transformar los alimentos, mantener el calor y realizar actividades físicas). Una pérdida de este equilibrio puede llevar a obesidad. Las personas que comen demasiado ya sea voluntariamente o de forma inconsciente, mientras observan televisión o cuando están angustiados pueden desarrollar obesidad. De igual manera quien tiene un estilo de vida muy sedentario, no realiza actividades físicas y, por tanto no gasta energía acumula más grasa y aumenta de peso. Sin embargo, esto puede no ser suficiente. Los individuos obesos pueden tener alteraciones en la pérdida de energía y en el funcionamiento de la hormona llamada insulina, la cual se encarga de controlar el aprovechamiento y transformación de los azúcares, las grasas y las proteínas. Esta resistencia a la insulina se asocia a la aparición de la obesidad. Alteraciones genéticas son también responsables de la aparición de obesidad. Los hijos de padres obesos, por ejemplo tienen un riesgo 10 veces más elevado de ser obesos. Sustancias como la leptina (una hormona que se produce en el tejido graso) tampoco parecen funcionar de manera apropiada en los sujetos obesos, además, otros genes se han encontrado alterados en las personas obesas, lo cual indica que la enfermedad se origina en causas múltiples, genéticas, culturales y ambientales.

En la práctica...

  • Evitar la obesidad lleva a mejorar la salud.
  • Las personas obesas deben tomar conductas adecuadas para disminuir el riesgo de enfermedades asociadas con esta alteración.
  • En los pacientes diabéticos obesos existen medicamentos que contribuyen al tratamiento de ambas alteraciones.

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