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TRASTORNOS DE LA GLÁNDULA TIROIDES

Conozca la glándula tiroides

La tiroides es una glándula en forma de mariposa que se encuentra en la parte anterior del cuello, justo delante de la tráquea. Está formada por dos lóbulos unidos por un istmo. Normalmente la glándula no es visible ni palpable.

Está compuesta por elementos llamados folículos cuyas células están encargadas de tomar el Iodo de la sangre y formar las hormonas tiroideas (tiroxina o T4, principalmente, y triyodotironina o T3).

Las hormonas tiroideas están encargadas de regular la tasa a la cual el cuerpo utiliza las grasas y los carbohidratos, ayudan a controlar la temperatura del cuerpo e influyen en la mayoría de los órganos. En el corazón influyen en la frecuencia de los latidos, condicionan la velocidad a la cual se mueve el intestino, contribuyen a un buen funcionamiento del sistema nervioso, reproductivo y de la piel.

La producción y liberación de las hormonas tiroideas es controlada por la glándula maestra del organismo (la hipófisis), que libera una hormona, llamada TSH, que estimula la formación y liberación de las hormonas tiroideas. Por tal razón, alteraciones en la hipófisis o en la tiroides pueden llevar a deterioro en la producción de las hormona tiroideas.

El hipotiroidismo

¿Qué es?

Es una alteración en la cual la glándula tiroides no produce una cantidad suficiente de hormonas tiroideas.

Afecta principalmente a mujeres mayores de 50 años, personas con enfermedades autoinmunes y quienes tienen familiares con estas enfermedades o quienes han recibido radiaciones en el cuello, algunos medicamentos o han sido operados de la glándula tiroides.

Síntomas frecuentes:

  • Sensación de atoramiento
  • Aumento del tamaño de la lengua
  • Embotamiento e hinchazón de la cara
  • Estreñimiento
  • Cansancio fácil, fatiga
  • Somnolencia
  • Intolerancia al frío

En los niños puede producir además:

  • Menor crecimiento y baja estatura
  • Retardo en la pubertad
  • Deficiente desarrollo mental

Diagnóstico

El diagnóstico de la enfermedad se confirma mediante la determinación de los niveles de hormonas tiroideas en sangre. La TSH anormalmente alta y la tiroxina baja confirman la presencia de la enfermedad.

Tratamiento

El tratamiento debe ser individualizado. Existe una hormona sintética (levotiroxina sódica) idéntica a la que produce la glándula tiroides, que puede ser administrada para subsanar la deficiencia hormonal.

Siga las recomendaciones de su médico para tomar la levotiroxina sódica.

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